Javier Rupérez Rubio es diplomático y político. Ingresó en la carrera exterior y fue jefe de gabinete del ministro Marcelino Oreja (1976-1977), etapa en la que España dio pasos clave en política exterior tras la muerte de Franco (adhesión a convenios de la ONU de derechos humanos, normalización con México y países del Este). Posteriormente fue embajador en la sesión de Madrid de la CSCE/OSCE (1979-1982) y primer embajador de España ante la OTAN tras la adhesión (1982-1983).
Parlamentario entre 1979 y 2000 (con UCD, con el Partido Demócrata Popular que creó con Óscar Alzaga y se presentó en coalición con AP y, desde 1989 con PP), fue portavoz en Exteriores y Defensa y presidió la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso (1996-2000). A nivel internacional presidió la Asamblea Parlamentaria de la OSCE (1996-1998) y la de la OTAN (1998-2000).
Fue secuestrado por ETA político-militar en 1979 durante 31 días; el caso tuvo gran repercusión pública y él lo narró más tarde en Secuestrado por ETA (1991).
En su carrera diplomática posterior fue embajador en Estados Unidos (2000-2004) y, después, secretario general adjunto de la ONU como director ejecutivo del Comité contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad (2004-2007). Más tarde ejerció como cónsul general en Chicago. Estas responsabilidades lo situaron como una referencia española en seguridad y relaciones transatlánticas.