Miquel Roca i Junyent es abogado y dirigente histórico del catalanismo. Entre 1970 y 1992 su papel fue principalmente político e institucional, con proyección pública “cultural” en el sentido de forjar consensos y marcos legales de la nueva democracia. Procedente de la oposición universitaria (Front Obrer de Catalunya), en 1974 participó en la fundación de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). Desde 1977 fue diputado por Barcelona y portavoz de Minoría Catalana en el Congreso, donde se convirtió en una pieza clave de la negociación Estado-Generalitat y del encaje autonómico. Fue uno de los siete ponentes que redactaron la Constitución de 1978 y miembro de la comisión estatutaria catalana (Estatut de 1979).
En la arena parlamentaria de los años 80 protagonizó debates presupuestarios y sectoriales relevantes, actuando como negociador en nombre del grupo catalán. En 1983 impulsó, junto a Antonio Garrigues y Florentino Pérez, el Partido Reformista Democrático (la “Operación Roca”), un intento de articular un liberalismo centrista estatal que fracasó en 1986.
Profesionalmente, además de su larga práctica como abogado, acumuló experiencia docente previa en la Universidad de Barcelona, lo que reforzó su perfil de jurista en la elaboración constitucional. En conjunto, 1970-1992 lo perfilan como arquitecto de acuerdos: ponente constitucional, artífice del autogobierno catalán desde el Congreso y referente del pactismo parlamentario en la España democrática.