Francesc de Paula Caminal i Badia es abogado y activista democrático. En el tardofranquismo formó parte de la Comisión de Defensa de los Derechos de la Persona del Colegio de Abogados de Barcelona y de la Assemblea de Catalunya. Su trabajo jurídico estuvo ligado a causas políticas: fue uno de los letrados del caso Puig Antich (1973-1974) y participó en gestiones para intentar la conmutación de la pena —contactos con personalidades e instituciones europeas la noche previa a la ejecución—, un episodio que lo situó en la primera línea de la oposición cívica al régimen.
Tras 1975 continuó su actividad en la abogacía barcelonesa, donde llegó a ser diputado y vicedecano de la Junta de Gobierno del ICAB. En el plano político, se integró en el nacionalismo democrático catalán y participó en la creación de Convergència Democràtica de Catalunya, expresión partidaria del catalanismo liberal en la nueva etapa constitucional. Entre finales de los setenta y los ochenta, su papel combinó la defensa jurídica de derechos y la construcción organizativa del espacio catalanista.
Destaca por la defensa de presos y activistas en el final del franquismo, la institucionalización de una cultura de derechos desde el Colegio de Abogados y la contribución a articular el catalanismo democrático en la España constitucional. Fue vacal del Consejo General del Poder Judicial.