Cristina Almeida dataca por su papel comoabogada laboralista y política. Se formó en Derecho en Madrid y, desde 1961, participó en la oposición estudiantil (FUDE); poco después se afilió al PCE. En los últimos años del franquismo ejerció como defensora de trabajadores, movimientos vecinales y presos políticos ante el Tribunal de Orden Público, y fue una de las letradas del Proceso 1001 contra dirigentes de CCOO. En 1977 intervino como acusación en el juicio por la matanza de Atocha, vinculada al despacho de laboralistas asesinado el 24 de enero de 1977.
En 1979 fue elegida concejala del Ayuntamiento de Madrid por el PCE, dentro del equipo de Enrique Tierno Galván, y presidió la Junta Municipal de Fuencarral-El Pardo. En 1981 fue expulsada del PCE; al mismo tiempo se implicó en el movimiento feminista y fue detenida en 1983 durante las campañas por la despenalización del aborto, colaborando además con el Instituto de la Mujer a inicios de la década.
Con la creación de Izquierda Unida, fue elegida diputada al Congreso por Madrid en 1989 y ejerció hasta 1993. Su labor parlamentaria se centró en trabajo y derechos de las mujeres, con intervenciones en 1991 sobre economía sumergida y empleo femenino, y en iniciativas de control al Gobierno desde 1989. En conjunto, entre los setenta y 1992, enlazó la abogacía antifranquista con la acción institucional para impulsar agendas laborales y feministas en la nueva democracia.