Carlos García-Alix es pintor, escritor y cineasta. En la segunda mitad de los setenta militó activamente en la Joven Guardia Roja de España (JGRE), organización juvenil del PCE (m-l). En 1977 aparece como orador en actos de la JGRE en Madrid (p. ej., el “Mitin por la Carta Constitucional de los Derechos de la Juventud”) y en materiales internos de la organización; también fue citado como representante de la JGR en prensa universitaria de 1976. Estas huellas documentales lo sitúan en la militancia juvenil maoísta durante el final del franquismo y el arranque de la Transición.
Tras esa etapa de activismo político, orientó su trayectoria al ámbito cultural. Desde comienzos de los años ochenta desarrolló su trabajo artístico en Madrid —exposición y edición gráfica—, consolidando un perfil de creador con fuerte interés por la historia y la memoria política, que más tarde integraría también en su obra literaria y cinematográfica.
Entre 1970 y 1992 su papel en política fue el de militante juvenil y activista cívico en la izquierda radical de la época, y, después, el de agente cultural. Durnate ese periodo combinan la participación en movilizaciones democráticas desde la JGRE (difusión de derechos juveniles, organización de actos y escuelas de formación) y la consolidación de una trayectoria artística que se abriría paso en la España democrática.